Señales de un problema con el juego
- •Gastar más de lo que puedes permitirte
- •Descuidar el trabajo, la familia o los estudios
- •Intentar recuperar pérdidas jugando más
- •Pedir dinero prestado para jugar
- •Mentir sobre tus hábitos de juego
- •Ansiedad o irritabilidad al dejar de jugar
- •No poder detenerte ni reducir el juego